martes 8 de enero de 2013  08:52 AM
Excelente juego de pelota el que ganó este lunes el Caracas en el Universitario y con el cual nos estacionamos provisionalmente en la azotea del round robin.

Digo excelente -aparte de que se logró la victoria, por supuesto- porque se labró con elementos genuinos del juego de pelota: buen pitcheo, excelente defensiva y oportunismo al bate.

Los lanzadores hicieron un trabajo encomiable ante una de las alineaciones más temibles de la semifinal como es la de Caribes. Guillermo Moscoso -quien fue el que más castigo recibió- espació siete indiscutibles y las tres rayitas orientales en cinco capítulos, en los cuales ponchó a cuatro para evitar males mayores.

Pero lo mejor estaba por venir. El manager Frank Kremblas llamó al rescate a Luis Sanz, Justin Thomas y Juan Carlos Gutiérrez, quienes entre los tres enfrentaron a 12 bateadores en los últimos cuatro innings donde apenas recibieron un infieldhit. Eso se llama hermetismo.

¿Y qué me dicen del oportunismo al bate? Sencillamente letal.

Se ganó el juego de pelota sin que ninguno de los cinco primeros artilleros de la alineación hubiese bateado al menos un sencillo. La clave estuvo desde el sexto bate para abajo. Ramón Cabrera, Jesús Aguilar, Carlos Rivero y Ronald Bermúdez se encargaron de la ofensiva con 7 incogibles en 14 turnos (.500), llevando la batuta Aguilar y Rivero con sendos cuadrangulares. Eso se llama trabajo en equipo.

Es de hacer notar que el "tormentoso" Kremblas tiene lo suyo y tras dejar de nuevo en la banca a Bob Abreu y Darren Ford, se la jugó otra vez con Ronald Bermúdez y José Duarte en los jardines. Aparte tuvo ese feeling de mantener a Aguilar en la inicial, lo cual se decantó en el resultado que todos los leonáticos conocemos.

Con la llegada de Josh Kroeger -si en definitiva no perdió de nuevo el avión- pensamos que 'La Pesadilla' jugará en el rightfield en los próximos partidos y que Kremblas insistirá con Aguilar en la inicial. Debe regresar Yorvit Torrealba a la receptoría a pesar del tremendo trabajo desempeñado por Ramón Cabrera.

Este miércoles se pueden decidir muchas cosas en este round robin, porque una victoria ante Cardenales en su feudo nos colocaría en solitario en la vanguardia y nos daría un impulso importante hacia la gran final.

Por los momentos ya pasamos la primera prueba de ganar dos juegos seguidos en esta cerrada fase semifinal. Y lo más satisfactorio es que se lograron ante Caribes, el equipo que nos tenía de "sopita" durante todo el torneo.

Bien mis suprasatelitales panas caraquistas, ahora es que viene lo bueno. Este miércoles nos vemos en Barquisimeto con Cardenales, un equipo que viene envalentonado tras dejar con los crespos hechos al Magallanes. Será una batalla de punteros en la que el ganador tendrá el horizonte más despejado. Armando Galarraga tendrá la oportunidad de reafirmar su clase ante Luis Jiménez, Joe Thurston, Luis Valbuena y compañía.

¡Caraquistas Forever!