lunes 7 de enero de 2013  08:52 AM
El manager Frank Kremblas movió sus piezas y los resultados se dieron. Cambió a Darren Ford por José Duarte, a Ronald Bermúdez por Bob Abreu, a Yorvit Torrealba por Ramón Cabrera y además colocó en la inicial a Jesús Aguilar.

Esos movimientos bastaron para que los Superleones volvieran a rugir y dijeran presente en un round robin por demás peleado.

Duarte y Bermúdez soltaron tres incogibles cada uno, mientras que Yorvit (2) y Aguilar sacaron jonrones, para regresar al Caracas a la lucha. Además, todos los caraquistas del lineup dieron al menos un hit. Eso se llama ofensiva.

Mención aparte para el abridor Yohan Pino, quien neutralizó por completo a la toletería de Caribes, esa misma que en los dos partidos previos nos habían atizado hasta 15 (¡quince!) carreras. Por lo pronto nos sacudimos el yugo oriental, y de que forma leonáticos

Kremblas demostró que es un dirigente con guáramo, de esos que imponen su autoridad en el dugout al sentar sin contemplaciones a un bigleaguer consagrado como Bob Abreu y a un importado que le deben estar pagando buenos dólares como Darren Ford. Y los sentó porque no estaban rindiendo. Así las cosas.

Por lo menos hay que reconocerle a Abreu que tuvo la dignidad de dejar todo en el pasado y darle la razón a Kremblas, cuando dijo que no era momento de lamentaciones y quejas, y que lo que importaba era que el Caracas estaba en la postemporada, y en este sentido había que trabajar por el bien del equipo.

Atrás quedaron las palabras -un tanto arrogantes- de que había sido una falta de respeto que el manager lo hubiese colocado de octavo en la alineación.

Ayer debió darse cuenta en carne propia que debía agradecer que estaba en el lineup por encima de enjundiosos jardineros como Duarte y Bermúdez, quienes este domingo se entregaron con todo su talento y coraje en la búsqueda de la ansiada victoria.

Hoy lunes debería volver a la alineación Abreu, lo mismo que Josh Kroeger quien llegó anoche luego de asistir a la boda de su hermano. Pienso que Yorvit regresará a la receptoría y que Darren Ford seguirá en la banca. Por lo menos eso dicta la lógica, aunque con el "tormentoso" Kremblas nada está seguro.

En todo caso este lunes inicia un nuevo round robin, uno de apenas doce partidos, de los cuales hay que ganar por lo menos ocho para estar en la jugada. Eso quiere decir que se impone de ahora en adelante una rutina de dos triunfos cada tres salidas al terreno. ¿Difícil? Sí, pero nunca imposible, sobre todo para los Superleones.

Hoy continuamos la batalla en el Universitario ante Caribes, equipo que no veremos más por lo menos hasta una hipotética final. Tras un día de descanso recibiremos el miércoles al Magallanes, para luego viajar a Barquisimeto. La ocasión será propicia para afirmar ¡Caraquistas Forever!