sábado 5 de enero de 2013  08:31 AM
Una victoria por demás peleada la conseguida por los Superleones este viernes en el Universitario. Victoria por demás necesaria, ya que de no conseguirla estaríamos ahorita en el oscuro foso como el único equipo sin saborear conquistas en este inicio del round robin.

Una victoria trabajada, lograda a pulso, luego de estar abajo 4-1. Un triunfo conseguido sin Josh Kroeger, uno de los pilares fundamentales en el cual descansa el ataque caraquista. De allí que fue más que meritorio.

La verdad es que cuando Luis Valbuena sacudió ese trueno al centro para empujar a Luis Jiménez con la cuarta carrera larense, el pesimismo literalmente me sacudió. Pero el Caracas pudo reaccionar como solo los grandes equipos pueden hacerlo.

Armando Galarraga se recompuso y volvió a ser el lanzador de coraje. En los últimos tres innings que vio acción no permitió inatrapables, mientras sus compañeros se encargaban de dar vuelta al marcador. Fue despedido con una gran ovación, merecida por demás.

Insisto en que el beisbol te da la oportinidad de reivindicarte casi de inmediato y eso fue lo que sucedió con Carlos Rivero, quien luego de tres ponches y un elevado al rightfield, sacudió el batazo que dejó en el terreno a Cardenales. "Estaba perdido en los turnos anteriores, por lo que recorté el swing con la idea de poner la pelota en juego", diría el héroe del momento tras el partido.

Como nota curiosa hay que destacar el octavo lugar en el lineup que ocupó Bob Abreu. Desde 1994 el Comedulce no era octavo bate con el Caracas. ¿Lo mantendrá el manager Kremblas en esa posición de la alineación? Veremos.

Por otro lado leonáticos, ¿no les parece que Darren Ford está como perdido en la caja de bateo? Desde que regresó el estadounidense no ha dado pie con bola, luciendo más que vulnerable. Esperemos que tome el paso pronto y vuelva a ser el mismo de la ronda eliminatoria.

En todo caso mis supraplanetarios panas caraquistas ahora es que queda round robin. El desafío se muda a Puerto La Cruz donde jugaremos en el estadio bautizado con el nombre del primer gran ídolo del Caracas: Alfonso "Chico" Carrasquel. No sería nada malo rendirle tributo al 'Chico' con un resultado positivo ¿verdad?

En fin, la pelea es peleando y ya demostramos que podemos al batir a uno de los equipos más balanceados de esta semifinal como es Cardenales. ¡Caraquistas Forever!