domingo 16 de diciembre de 2012  09:39 AM
Cifra mágica sin duda, instaurada desde hace años cuando el torneo era a 60 juegos y determinaba prácticamente la clasificación.

Pero más allá de lograr las 30 victorias debe reconfortarnos el hecho que se logró ante los actuales campeones, ante unos Tigres que en los últimos años han estructurado una rivalidad con nosotros que en muchos casos ha desbordado los estadios.

Particularmente por esta razón la victoria fue más que satisfactoria, además que le atizamos la trigésima derrota de la temporada a los maracayeros, que quedaron como pez fuera del agua: boqueando.

Claro está que estoy hablando de una sana rivalidad deportiva, los episodios extra terreno son otra cosa que no merecen ni la pena comentarlos por esta vía. Pero sí, es muy sabroso estar a las puertas de la clasificación -sobre todo después de la desastrosa zafra 2011-2012- y de paso asestarle un golpe letal a nuestros rivales más enconados de los últimos años.

Pero yendo más allá de la victoria misma hay que destacar la actuación de Bob Abreu, quien recuperó ante la fanaticada su aureola de peligroso bateador, apuntándose dos truenos, entre ellos un triple, conexión que no lograba desde hace muchíiisimo tiempo.

Bob será determinante en las aspiraciones de los Superleones, ya que sin presión desde Estados Unidos, tendrá toda la disposición de ayudar al equipo hasta la instancia que llegue. El propio Comedulce dijo que hubiese sido irresponsable de su parte reportarse al Caracas y condicionar su presencia en la liga local. "La idea era estar abocado completamente al Caracas, sin distracciones de ninguna clase", fueron más o menos las palabras del aragüeño al ser consultado sobre si estaría a tiempo completo -en mente y cuerpo- con el equipo melenudo.

Pero como todo no puede ser perfecto, tenemos que referirnos a Armando Galarraga. En principio la gerencia de los Superleones lo tenía en los planes como abridor, debido a su status de grandeliga y con el aval del "casi perfecto", pero para nadie es un secreto que el derecho ha decepcionado a propios y extraños. Hasta los momentos presenta efectividad de 9.35, o sea que ha permitido un poco más de una carrera por inning lanzado. En 8.2 episodios ha aceptado la bicoca de ¡dieciocho! (18) inatrapables (casi dos por capítulo) y ha dado 7 pasaportes (casi uno por inning). Un desastre sin duda.

El viernes ante los Tigres tuvo la oportunidad de cerrar un juego que estaba abierto (6-1), y en su lugar dejó en bases las carreras del empate (contando el bateador del momento). Tuvo que venir a salvar la situación Juan Carlos Gutiérrez, quien de paso dio otra vez muestras de que será de gran ayuda en el bullpen de los Reales de Kansas City para la venidera campaña de grandes ligas.

Fuentes ligadas a Galarraga han mencionado que el pitcher está analizando seriamente la posibilidad de retirarse. En todo caso esperemos que enderece el rumbo, recupere su mecánica y en definitiva vuelva a ser el pitcher que fue.

Otra mala noticia fue la despedida de Tony Campana, el corajudo jardinero estadounidense que en los últimos juegos comenzaba a batear y ya conectaba para un decente .231 (de 52-12). En fin, también se marchó el cubano Yoanner Negrín, quien fue el más consistente abridor del Caracas.

En todo caso mis supergalácticos panas caraquistas, hay que recomponerse. Por lo pronto la tormenta de las cinco derrotas seguidas pareciera haber pasado y solo queda ver hacia adelante, hacia el round robin primero y luego hacia la gran final.

El martes regresamos a la acción ante Cardenales en Barquisimeto, un equipo que está luchando su clasificación con un lineup de lujo donde destacan Luis Jiménez, Celestino López, Alcides Escobar y Luis Valbuena. Será un buen momento para calibrar nuestro potencial. Jueves y viernes estaremos en Valencia donde nos veremos las caras de nuevo con el Magallanes, mientras que el sábado regresaremos al Universitario donde recibiremos a Cardenales.

Queridos leonáticos, cuídense sobre todo en estas fechas navideñas donde particularmente el hampa acecha y no discrimina. No se olviden que los necesitamos a todos para seguir gritando ¡Caraquistas Forever¡