lunes 3 de diciembre de 2012  09:26 AM
La verdad es que me quedé corto en mi post anterior cuando afirmé que dos victorias ante las Aguilas era lo mejor que le podía pasar al Caracas en su visita en Maracaibo. Lo mejor fue lo que pasó, la contundente barrida sobre los rapaces que nos dejó con dos juegos de ventaja en el tope de la clasificación.

Particularmente pensé que lograr tres triunfos en el Luis Aparicio El Grande lucía cuesta arriba, sobre todo ante un equipo zuliano que había lucido sólido a lo largo de la eliminatoria con un pitcheo abridor de primera línea y una ofensiva prolífica, liderada por Freddy Galvis, el Pollito Henry Rodríguez, Gerardo Parra, José Pirela y Ernesto Mejía.

Pero ¡hombre de poca fe! como diría mi madre, el Caracas es el Caracas y nada es imposible cuando está enfocado, como sucedió este fin de semana en tierras zulianas.

Pues bien, con 27 victorias (la cifra más alta de cualquier equipo de la Liga) los Superleones tienen al alcance de la mano el ticket hacia la postemporada. Que diferencia a la temporada pasada cuando para esta época el Caracas apenas tenía 17 victorias y deambulaba por el sótano del torneo. 

Ahora cuenta con una estructura bien cimentada donde el pitcheo abridor se ha solidificado, el relevo se ha recompuesto y la ofensiva luce incisiva. Aparte cuenta con un manager que desconcierta con sus estrategias (incluso a nosotros mismos) y al que las cosas le salen bien.

Tocando el tema del pitcheo, hay que destacar la tremenda performance dominical de Thad Weber, quien quizás lanzó su mejor juego vistiendo la gloriosa camiseta caraquista. Duro, curvero y lo más importante, sin miedo, retando a los bateadores y con hombres en posición anotadora.

El relevo, básicamente venezolano, con Héctor Rondón, Guillermo Moscoso, Víctor Lárez, Luis Sanz, Orber Moreno, Ronal Uviedo y el siempre efectivo Juan Carlos Gutiérrez, también se ha hecho sentir luego de comienzos tambaleantes.

Y qué me dicen de la ofensiva con un Josh Kroeger que ya le tomó el paso a la liga y batea .287, Jesús Guzmán (.340), el Guti Gutiérrez (.297), Daniel Mayora (.277), Carlos Rivero (.287), Luis Rodríguez (.276) y el estadounidense Henry Wrigley (.308). Hasta el jovencito Ramón Cabrera se ha montado en la cresta de la ola y ha incrementado considerablemente su promedio, sobre todo con su actuación dominical que le sirvió para ser designado el jugador del partido.

Si así llueve que no escampe, como reza el dicho popular. Por lo pronto amigos leonáticos, hemos forjado un colchón de ocho victorias sobre .500 que nos hacen ver el futuro inmediato con optimismo. Después se verá, el round robin será otra historia en la cual deberán asumir roles protagónicos los grandeligas Asdrúbal Cabrera y Bob Abreu, quienes tendrán la responsabilidad de suplir el prolijo bate de Henry Wrigley quien se marcha a finales de semana.

En fin mis ciberplanetarios panas caraquistas a ligar para que todo le siga saliendo bien al "tormentoso" Frank Kremblas, quien por lo pronto se ha metido a todos en el bolsillo con su manera particular y poco ortodoxa de dirigir. Por cierto que me aclararon que en el juego del viernes Juan Carlos Gutiérrez no estaba disponible y de allí a que Kremblas apelara a Luis Sanz. El tipo está tocado, pero no tanto...La semana la iniciamos ante los Bravos en el Universitario y no se olviden, el sábado ante el llamado trabuco magallanero en Valencia. ¡Caraquistas Forever!