La eliminación del Caracas y el final insípido
del Maracaibo en la Copa, no son más que el reflejo del
nivel del fútbol nacional con respecto al resto de Suramérica.
Si bien el campeón venezolano estuvo bastante cerca
de meterse en octavos, y entre ambos clubes pudieron
sacarles un triunfo y un empate a clubes argentinos, la realidad
es que, aun estando más cerca que en épocas anteriores,
los rivales continentales están muy por encima de los
venezolanos, y sólo casos excepcionales le dan alegrías
y hazañas al fútbol nacional.
Ese fue el caso del Caracas 2007. Un equipo que venció
en dos oportunidades al River Plate argentino, contaba entre
sus filas con gran parte de la selección venezolana (Toyo,
Vielma, Rey, Vizcarrondo, Rouga, Edder Pérez, Zurdo Rojas,
Luis Vera, Guerra), además de un cuarteto de colombianos
rendidores, que hoy en día han trascendido en su propia
liga.
Ese "Rojo" poderoso, fortalecido en todas sus líneas,
apenas pudo sacar 9 puntos y colarse en octavos de final como
el segundo de grupo más débil de la Libertadores,
con diferencia de goles negativa (menos 3), y luego caer en
la fase de los 16.
No estoy quitándole méritos en lo absoluto a ese
gran equipo que ilusionó al país y superó todo
tipo de barreras en el camino, para incluso ponerse a ganar
por dos goles sobre el Santos brasileño en su propia
cancha. Es un recuento para mostrar las dificultades
que tienen los clubes del país en torneos internacionales,
que aun en su mejor momento, con una nómina difícil
de igualar, y logrando ciertas hazañas de gran mérito,
lo que se consigue es lo mínimo y no se puede mantener
en los años.
Este 2008, el sorteo dejó a los clubes venezolanos en
grupos difíciles. No podía ser de otra manera. Nunca
se verán grupos fáciles para los equipos criollos
en el exterior, teniendo siempre enfrente a un casi imbatible
equipo brasileño, un consagrado argentino, una difícil
subida a Bolivia, un viaje durísimo a México, o
choques ante históricos de Uruguay, Chile o Colombia.
No hay camino fácil, nunca partiremos como favoritos.
Caracas, con una nómina recatada no pudo sacar el punto
en San Lorenzo. Quizás se anticipaba de antes la dificultad
de conseguir tal propósito, aunque de seguro se esperaba
un mejor partido en el "Nuevo Gasómetro".
Más allá de todo, los problemas que comenzó
a mostrar la zaga en Belo Horizonte se mantuvieron y profundizaron
hasta el día de hoy. El gol nunca apareció con contundencia,
los importados no estuvieron a la altura (a diferencia de
lo que mostraron en los primeros días) e incluso los
jugadores de mayor rendimiento en el Apertura e inicios del
Clausura, se vinieron abajo.
Para resaltar lo de Ronald Vargas, el más consistente
de todos, y quien quizás hubiera trascendido mucho más
si hubiera contado a su lado con un Alejandro Guerra
libre de lesiones en este semestre. Lamentable lo de Vicente
Rosales, que sin tener una mala Copa, con algunos momentos
de gran brillantez, terminará en el recuerdo caraqueño
como el gran responsable, por el otorgamiento a él del
autogol (cuando otros tuvieron mucha más culpa en la
jugada), y el fallo en el despeje que concluyó en el
3-0 en Argentina.
Lo del UAM fue duro desde el principio. Su grupo y su nómina
hacían pensar en una hazaña parecida a la del Caracas
el año pasado, pero más allá del 1-1 con Boca
Juniors en Maracaibo, nada fue positivo para el "bicolor"
en este semestre. Ahora mismo no tienen chance de titularse
en el torneo local, y podrían incluso perder su cupo
para la Copa Suramericana.
Jonathan Del Valle y Víctor Villarreal son las principales
razones para sonreír en el cuadro zuliano, que ahora
afrontará difíciles y renovadores momentos con Nelson
Carrero al mando, quien ya ha iniciado con tres duros golpes
su camino en la tierra del sol amada.