¿Qué deportista no ha sufrido una lesión en
algún momento de su entrenamiento, o peor aún, en
una competencia? Casi les puedo asegurar que la respuesta
a esta interrogante, en la mayoría de los casos, es la
siguiente: sí yo también he estado lesionado.
Bajo el título de ¿Qué hacer con una lesión?,
la última edición de la revista Runner´s World
en español (www.runners.es)
de fecha primero de julio, aborda este tema, de sumo interés
sobre todo para los practicantes de una actividad de alto
impacto como trotar.
Y es que en el caso de los maratonistas no sólo está
el "golpe" que reciben en las piernas cada vez que se desplazan
sino las condiciones poco uniformes, inestables, a veces cargadas
de huecos o hasta sin asfaltar de algunas vías, lo que
sin duda alguna implica ciertos riesgos físicos para
los corredores. Ni hablar cuando hay que entrenar sobre superficies
de tierra o grama. A veces evadir raíces o piedras es
parte del oficio en esos entrenamientos.
Según Runner´s World, ante un problema de salud
lo primero a realizar es asumir que te has lesionado, pues
permitirá ponerle solución en el menor plazo
posible, evitará lesiones más graves como que el
problema se haga crónico y sea imposible de erradicar.
El segundo paso es establecer con los especialistas que se
tengan al alcance como médico, entrenador o fisioterapeuta
un programa de trabajo en el que se precise el tiempo que
uno dedicará para recuperarse, las tareas a realizar
y el regreso al entrenamiento.
"Si dispones de un psicólogo del deporte, su intervención
puede ayudarte a estar mejor mientras estás lesionado,
sentirte más seguro con tu recuperación, entender
cómo debe ser tu regreso y prevenir futuras recaídas",
señaló la publicación como un tercer punto.
Luego, el afectado debe mantener una altísima motivación
por su recuperación y eso implica una alta adherencia
a la fisioterapia, las tareas que deben efectuarse en el hogar
y los cuidados relacionados con la situación. Asimismo
hay que plantearse cada ejercicio de recuperación con
la mentalidad de que se trata del entrenamiento más duro.
Un sexto paso es repasar mentalmente los ejercicios o pautas
de recuperación y comprobar la evolución. "También
puedes imaginar que la parte dañada se va recuperando.
Esto suele contribuir a reducir el tiempo de recuperación".
La publicación sugiere volver gradualmente al entrenamiento,
"exigiéndote sólo lo que estás capacitado para
realizar. No tengas prisa por estar como antes de la lesión.
Sería peor que provoques una recaída y que todo
el trabajo que has hecho no sirva para nada".
"Cuando hayas completado todo el plan de rehabilitación,
replantea tus objetivos y el plan de entrenamientos de lo
que resta de temporada. Asume que los objetivos que has perdido
posiblemente ya no están a tu alcance y que has de tener
nuevas metas. Tu motivación y la confianza deben ser
las que corresponden al momento actual. No te hará bien
si pensar como si estuvieras en la situación previa a
la lesión", señaló finalmente Runner´s
World.